¿Tu hijo tiene sospecha o diagnóstico de cáncer? Descubre cómo la Ley 1388 de 2010 y la Ley Jacobo protegen sus derechos en Colombia. La historia Mateo, un niño con leucemia, y cómo sus padres lograron acceso a tratamiento integral a pesar de las barreras.

Una lucha que ninguna familia debe enfrentar sola
Cuando a un niños, niñas o adolescentes le diagnostican cáncer, el mundo se detiene para su familia. La incertidumbre, el miedo y la angustia se mezclan con la urgencia de conseguir atención médica especializada y oportuna. En Colombia, la Ley 1388 de 2010 y su actualización, la Ley Jacobo (2026 de 2020), están diseñadas para que los niños como Mateo no solo tengan acceso al tratamiento, sino que se garantice que este sea integral, rápido y sin barreras.
Si eres padre o familiar de un niño con sospecha o diagnóstico de cáncer, esta guía te ayudará a conocer tus derechos y las herramientas legales para defenderlos.
¿Qué es la Ley 1388 de 2010 y cómo protege a tu hijo?
La Ley 1388 de 2010 fue un gran paso en Colombia para proteger a los niños, niñas y adolescentes con cáncer. Entre sus principales puntos están:
- Derecho a recibir atención integral y prioritaria desde el momento en que se sospecha el cáncer.
- La creación de redes hospitalarias especializadas.
- Capacitación constante para los profesionales que atienden estos casos.
- Un registro nacional que facilita el seguimiento de los niños con cáncer en todo el país.
Sin embargo, la ley tenía vacíos y dificultades en la práctica que muchas familias como la tuya han enfrentado.
La Ley Jacobo (2026 de 2020): fortaleciendo la atención y eliminando obstáculos
- Reconociendo que era necesario reforzar la protección legal, se creó la Ley Jacobo, que:
- Elimina las autorizaciones previas para exámenes y tratamientos oncológicos en niños.
- Garantiza atención inmediata para sospecha o diagnóstico.
- Establece sanciones para entidades que retrasen o nieguen el servicio.
- Crea un sistema nacional de seguimiento de casos para evitar que un niño quede desamparado.
- Esta ley lleva el nombre de Jacobo, un niño que inspiró este cambio tras enfrentar graves demoras en su atención.
La historia de Mateo: cuando el diagnóstico enfrenta barreras reales
Mateo tiene 3 años y vive con sus padres en un pequeño pueblo rural. Sus padres empezaron a notar que se cansaba con facilidad y a presentar moretones inexplicables, sus padres lo llevaron al centro de salud local, donde se sospechó una leucemia.
Primeros obstáculos
- Desde el primer momento, la familia de Mateo se encontró con:
- Largas demoras para que la EPS autorizara exámenes especializados.
- Falta de claridad sobre dónde y cómo recibir el tratamiento.
- El miedo de no poder cubrir los costos de transporte hasta la ciudad donde está el hospital oncológico.
- La angustia de ver a Mateo empeorar mientras esperaban respuestas.
Cómo hicieron valer sus derechos
Los padres de Mateo no se rindieron. Buscaron información y encontraron la Ley 1388 de 2010 y la Ley Jacobo, que les dieron las herramientas para exigir atención sin demoras. Así lograron:
- Presentar una queja ante la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud), denunciando las barreras de acceso a servicios de salud.
- Recibir asesoría legal por parte de de una organización de pacientes para interponer una acción de tutela, exigiendo atención integral prioritaria e inmediata para Mateo y adicionalmente solicitaron apoyo para transporte, alojamiento y alimentación, (fundamental para que pudieran acompañarlo en su tratamiento).
Resultado
Gracias a estos mecanismos, Mateo fue atendido de inmediato en el hospital que contaba con unidad de oncología pediátrica, empezó su tratamiento integral y recibió seguimiento multidisciplinario. Sus padres sienten que, aunque el recorrido no ha sido sencillo, al menos no están solos y cuentan con respaldo legal para proteger a su hijo.
Guía práctica para padres: ¿Qué hacer si sospechas que tu hijo tiene cáncer y enfrenta barreras?
- Conoce tus derechos: Investiga y familiarízate con la Ley 1388 de 2010 y la Ley Jacobo (2026 de 2020). Estos documentos son la base legal que te protege.
- Busca atención médica inmediata: Si tu hijo tiene síntomas que pueden indicar cáncer, acude al médico y solicita que se realicen los estudios sin demoras.
- Denuncia barreras: Si la EPS o el hospital demoran o niegan exámenes o tratamiento, presenta una queja formal ante la Supersalud.
- Acción de tutela: Busca asesoría legal para presentar una tutela que ordene la atención prioritaria inmediata, te puedes asesorar en la personería, defensoría del pueblo, organizaciones de pacientes y consultorios jurídicos de universidades de manera totalmente gratuita.
- Solicita apoyo para transporte y viáticos: Muchas familias no pueden cubrir estos gastos, pero la ley y los entes de salud deben garantizarlo.
- Busca apoyo en organizaciones: Existen fundaciones, asociaciones y grupos que acompañan a familias en estas situaciones y pueden brindarte información y soporte.
El poder de la información y la acción
La historia de Mateo no es única. Muchos niños, niñas, adolescentes y familias enfrentan obstáculos, pero conocer y hacer valer la Ley 1388 de 2010 y la Ley Jacobo puede marcar la diferencia entre esperar en la incertidumbre y recibir un tratamiento oportuno que puede salvar vidas.
Si hoy estás enfrentando esta difícil realidad, recuerda: no estás solo. Tus derechos y los de tu hijo están protegidos. Infórmate, actúa y busca ayuda. Cada paso cuenta.
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