«Alimentarse durante el tratamiento del cáncer no se trata solo de comer, sino de encontrar una nueva manera de nutrir la vida en medio de los cambios. Esta guía es una herramienta que busca ayudarte a tomar decisiones informadas y amables con tu cuerpo.»


Una nota importante antes de comenzar
Esta guía no reemplaza la atención personalizada de un profesional en nutrición. Cada cuerpo es único. Por eso, es fundamental contar con el acompañamiento de un nutricionista oncológico que adapte la alimentación a tu diagnóstico, tratamiento y condiciones personales.
Este artículo busca acompañarte con orientación general, desde el cuidado y la empatía.
¿Por qué es tan importante la nutrición durante el tratamiento oncológico?
Una alimentación adecuada no solo nutre el cuerpo: puede mejorar la tolerancia al tratamiento, fortalecer el sistema inmune y aportar bienestar físico y emocional.
Los objetivos principales de una buena nutrición oncológica son:
- Mantener el peso corporal
- Preservar la masa muscular
- Mejorar la energía y reducir la fatiga
- Prevenir o tratar la desnutrición
- Disminuir los efectos secundarios de la quimioterapia o radioterapia
- Acompañar la recuperación y promover calidad de vida
🍽️ Consejos generales
- Haz comidas pequeñas y frecuentes: entre 5 y 6 al día, en porciones pequeñas.
- Bebe suficiente líquido: al menos 8 vasos de agua al día (agua, infusiones suaves, caldos).
- Evita irritantes: no a los fritos, picantes, comidas muy ácidas o procesadas.
- Prefiere alimentos cocidos y suaves: fáciles de masticar y digerir.
- Cuida la higiene alimentaria: lávate bien las manos, desinfecta frutas y verduras, y evita alimentos crudos si tu sistema inmune está comprometido.
- Escucha a tu cuerpo: respeta tus ritmos y tolerancias, sin culpas.
Cómo manejar los efectos secundarios del tratamiento con alimentación
| Efecto Secundario | Recomendaciones Nutricionales |
|---|---|
| Náuseas y vómitos |
En esos momentos en que el estómago está sensible, lo mejor es elegir alimentos suaves y fáciles de digerir, como galletas de soda, arroz blanco o papas hervidas. Evita los alimentos grasos, fritos, muy ácidos o con olores intensos, ya que pueden empeorar las molestias. |
| Pérdida de apetito |
En vez de intentar comer porciones grandes, intenta tomar pequeñas cantidades varias veces al día, a tu ritmo y sin presión. A veces, una comida que se vea colorida y bien presentada puede ayudar a despertar un poco el apetito. Elige alimentos que sean nutritivos y concentrados en poco volumen, como cremas espesas, compotas naturales, panecitos suaves untados con mantequilla de maní (si los toleras), o batidos caseros con frutas y yogur o leche según lo que te sientas cómodo consumiendo. |
| Alteraciones del gusto/olfato | Usar cubiertos de plástico, alimentos fríos o neutros, enjuagues suaves antes de comer. |
| Diarrea |
Cuando hay molestias como diarrea o malestar intestinal, es recomendable seguir una dieta astringente, que ayuda a calmar el sistema digestivo. Esta incluye alimentos suaves y fáciles de digerir, como arroz blanco, manzana cocida (sin piel) y plátano maduro. Es importante evitar los lácteos enteros y los alimentos con alto contenido de grasa, ya que pueden empeorar las molestias intestinales y hacer más difícil la digestión. |
| Estreñimiento |
Consumir fibra soluble, presente en alimentos como la papaya y compotas para ayudarte que idealmente entén hechas con frutas suaves y maduras, como manzana, pera, durazno o papaya. Es importante que estén cocidas y sin azúcar añadida, para que sean fáciles de digerir y cuiden tu estómago., ayuda a mejorar la digestión y regular el tránsito intestinal. Es importante acompañar esto con una buena hidratación, tomando agua en pequeños sorbos durante el día para que la fibra funcione bien. |
| Mucositis/dolor al tragar |
La mucositis puede hacer que comer sea doloroso. Para aliviar el malestar, elige alimentos suaves, fríos o a temperatura tibia, como purés de verduras, cremas sin condimentos fuertes, gelatinas o yogures suaves (si los toleras). |
| Fatiga y cansancio constante |
Incluye alimentos que aporten hierro y proteínas, como lentejas, huevo, pollo, pescado, espinaca cocida o purés con legumbres suaves, según lo que toleres. Estos nutrientes ayudan a fortalecer tu cuerpo y combatir la debilidad. También es importante descansar bien y darte pausas frecuentes a lo largo del día. Dormir lo suficiente y moverte con suavidad puede marcar una gran diferencia en cómo te |
🥑 Algunos alimentos recomendados para personas con cáncer
🥩 Proteínas de fácil digestión
- Pollo, pescado blanco (si lo toleras), huevo cocido, legumbres cocidas y sin piel.
🍚 Carbohidratos seguros y energéticos
- Arroz blanco, papas cocidas, yuca, plátano maduro.
🥥 Grasas saludables
- Aguacate (si se tolera), aceite de oliva, pequeñas porciones de semillas molidas.
🍌 Frutas suaves y dulces
- Banano maduro, manzana cocida, papaya, pera pelada, durazno en almíbar bajo en azúcar.
🥕 Verduras cocidas
- Zanahoria, calabaza, habichuelas, brócoli cocido hasta estar tierno.
🧉 Líquidos
- Agua, caldos caseros, infusiones suaves como manzanilla, anís o toronjil.
📒 Mini Recetario Oncológico
Fácil – Nutritivo – Suave con tu cuerpo
1. Papilla de arroz con pollo y calabaza
Ideal para mucositis, fatiga o pérdida de apetito.
Ingredientes:
- ½ taza de arroz blanco cocido
- 1 taza de calabaza cocida
- 1 filete pequeño de pollo cocido
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- Pizca de sal
Preparación:
Licuar todos los ingredientes hasta obtener una papilla suave. Servir tibia.
2. Batido nutritivo de banano y compota de manzana
Aporta energía en poco volumen. Bueno para náuseas y fatiga.
Ingredientes:
- 1 banano maduro
- ½ taza de compota de manzana
- ½ taza de leche vegetal o deslactosada
- 1 cucharadita de aceite de coco (opcional)
Preparación:
Licuar todo hasta que esté cremoso. Tomar a temperatura ambiente.
3. Crema de zanahoria con papa
Suave, reconfortante y fácil de digerir.
Ingredientes:
- 1 papa mediana
- 2 zanahorias
- ½ taza de caldo de pollo o vegetal
- 1 cucharada de aceite de oliva
Preparación:
Cocinar todos los ingredientes. Licuar hasta obtener una crema. Servir tibia.
💬 Para cerrar…
Cada alimento que entra en tu cuerpo es un acto de cuidado. Si estás en tratamiento oncológico, mereces una nutrición que te fortalezca sin exigencias ni castigos. Esta etapa puede ser difícil, pero también permite descubrir nuevas formas de cuidarse
Si lo necesitas, un profesional en nutrición oncológica puede orientarte y adaptar tu alimentación a tus necesidades. Porque en este camino, el apoyo hace la diferencia.
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Gracias. Importante información.
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Me agrada que encuentres útil la información, seguiremos compartiendo temas que acompañen, orienten y den sentido a cada paso en esta ruta compartida.
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