El sol puede ser un riesgo para quienes están en tratamiento para el cáncer. Aquí te contamos por qué el protector solar no es solo recomendable, sino vital, y cómo elegir el más adecuado. Testimonios, consejos reales y recomendaciones dermatológicas.

Con la llegada de las vacacones y el verano, los días soleados invitan a salir, pero para quienes están en tratamiento oncológico, el sol puede convertirse en un riesgo real para la piel.
Los tratamientos como la quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas vuelven la piel más vulnerable y fotosensible. Incluso una exposición corta puede causar:
- Quemaduras severas
- Manchas permanentes
- Reacciones alérgicas o urticaria
- Retrasos en la cicatrización
- Mayor riesgo de desarrollar nuevos cánceres de piel
👉 Por eso, el uso de protector solar no es opcional: es parte del cuidado integral de tu salud.
Raúl, 45 años – Melanoma
“Después del melanoma, entendí que el sol no es un juego. Uso protector todo el año. Es como lavarme los dientes: parte de mi rutina diaria.”
🧴 ¿Qué protector solar elegir durante el tratamiento?
Aquí algunas recomendaciones útiles para elegir un protector seguro y eficaz:
- FPS 50+ y de amplio espectro o pantalla total (protección UVA y UVB)
- Con filtros físicos o minerales: óxido de zinc o dióxido de titanio
- Hipoalergénico, sin perfumes ni alcohol
- Textura fluida o en crema, según tu tipo de piel
- Aplicar 30 minutos antes de salir y reaplicar cada 2 horas o después de nadar o sudar
💡 No olvides: labios, orejas, escote, nuca y dorso de las manos también necesitan protección.
Marta, 36 años – Cáncer de mama
“Durante la quimio, mi piel se volvió supersensible. Salí sin bloqueador y me quedaron manchas que tardaron meses en irse. Ahora no salgo sin sombrero ni mi protector mineral con color.”
🧢 Consejos extra para cuidarte del sol
- Usa sombrero de ala ancha y gafas de sol con filtro UV
- Viste ropa con protección solar (UPF 50+)
- Evita la exposición directa entre las 11:00 a. m. y las 4:00 p. m.
- Revisa la fecha de vencimiento del bloqueador
- Guarda el protector solar en un lugar fresco
- Para niños en tratamiento: usa fórmulas pediátricas con filtros minerales
- Si vas a zonas altas, refuerza la protección: la radiación aumenta con la altitud
- Llevar un protector solar pequeño en el bolso.
- Usar alarmas o apps de recordatorio.
- Aplicar versiones en spray o en barra, fáciles de usar en la calle o encima del maquillaje.
- Tener uno en cada espacio: en casa, en la oficina, en el carro.
Sofía, 29 años – Leucemia linfoblástica
“Creí que no necesitaba protector porque salía poco. La primera vez que fui al parque terminé con la piel irritada. Uso uno en spray para reaplicar encima del maquillaje.”
Recordar que el sol está presente todo el año
Muchas personas piensan que el protector solar solo se usa en vacaciones o cuando hace calor, pero:
☁️ Incluso en días nublados, los rayos UV atraviesan las nubes.
🏙️ En ciudades de altura, como Bogotá, la radiación es más intensa.
🧴 Por eso, usar protector solar todo el año —incluso en interiores si hay ventanas grandes— puede ser clave para pacientes en tratamiento.
💬 ¿Y tú? ¿Cómo ha sido tu relación con el sol durante el tratamiento?
Las vacaciones también puede disfrutarse cuando estás en tratamiento. La clave está en protegerte, conocer tu piel y adaptar tu rutina.
🫶 Cuéntanos en los comentarios:
- ¿Has encontrado un protector solar que te guste?
- ¿Te ha costado mantener la rutina de reaplicación?
- ¿Qué tips te han funcionado para disfrutar el sol con seguridad?
Tu experiencia puede acompañar a alguien más. 💛 Te leemos.
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