El día en que dejé de encontrarme en el espejo…

Nadie me avisó que el cáncer también podía borrar un rostro.No de golpe. No con violencia. Lo hizo despacio, como hacen las cosas que se quedan. Un día amanecí con los ojos hinchados. Al principio pensé que era el sueño, el llanto, el cansancio acumulado. Pero la hinchazón no se fue. Volvió. Se instaló. Y con ella llegó una sensación nueva: la de no reconocerme … Continúa leyendo El día en que dejé de encontrarme en el espejo…