Hoy compartimos la historia de Laura, una joven como tantas otras, que enfrenta un linfoma con sinceridad, sin discursos heroicos, pero con una humanidad que nos toca y nos recuerda que no estamos solos. Porque a veces lo más valiente no es resistirlo todo, sino permitirnos sentir y seguir.

Me llamo Laura, tengo 26 años y hasta hace poco creía que el cansancio que sentía era por el trabajo. Soy diseñadora gráfica, paso horas frente al computador y vivo en un tercer piso sin ascensor. Cada vez que subía, sentía que me faltaba el aire. También me empezó a doler el cuello sin razón, y un día, mientras me aplicaba crema, noté un bulto. Pequeño, pero ahí estaba.
Pasé semanas ignorándolo. No quería sonar exagerada. Pero cuando los sudores por las noches me despertaban empapada y la tos no desaparecía, decidí ir al médico. Me hicieron exámenes, luego una biopsia, y así fue como me dijeron: “Laura, tienes linfoma de Hodgkin. Pero lo detectamos a tiempo”. No supe qué pensar. Solo pregunté: «¿Esto se cura?»
Empezó una etapa nueva. No épica. No heroica. Solo… distinta. Con días buenos y otros pesados. Me dolía no poder hacer planes sin pensar en las citas médicas. Perdí el pelo, sí, pero más duro fue perder mi rutina. Ese pequeño orden que uno construye con el día a día.
A veces lloraba sin decirle a nadie. Otras veces me reía en plena quimio con la señora que se sentaba siempre al lado. Aprendí a reconocer las miradas que no saben qué decirte. Aprendí también a pedir ayuda, sin sentir que era una debilidad.
Mis amigas empezaron a visitarme los jueves, justo después de la quimio. Me traían pan de queso y hablábamos de todo, menos de cáncer. Esas horas fueron mi salvavidas.
Hoy, sigo en controles. Mi cuerpo está aprendiendo a confiar otra vez. No he vuelto a ser la misma, y eso está bien. Me di cuenta de que no todo se trata de “ser fuerte”, a veces solo se trata de aguantar el momento, de encontrar algo que te inspire en medio del enredo.
No tengo grandes frases, ni una historia de película. Pero si estás pasando por algo parecido, te digo lo que me decía una enfermera con voz bajita cuando todo dolía:
“Esto también pasa. No estás sola.”
Laura.
📌El linfoma representa cerca del 3‑4 % de los cánceres globales. Aunque esta cifra puede parecer pequeña frente a otros tipos de cáncer más conocidos, el linfoma tiene un impacto significativo en la vida de miles de personas cada año. Se trata de un tipo de cáncer que afecta el sistema linfático, parte vital del sistema inmunológico. Existen dos grandes grupos: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin, cada uno con características, pronósticos y tratamientos diferentes.
Gracias por compartir tu historia 💛
Desde Casada con el Cangrejo, queremos agradecerte profundamente por habernos confiado tu historia y permitirnos compartirla con nuestra comunidad. Estamos seguros de que muchas personas encontrarán en tus palabras consuelo, identificación y un respiro necesario.
Gracias por sumar tu voz a esta ruta de humanidad, dignidad y conocimiento.
Con aprecio
Nury Esperanza Villalba Suárez
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Imagen del banco de imagenes de Pexels.com, Laura solicitó preservar su imagen anónima.
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