Las altas temperaturas pueden afectar más a las personas con cáncer. Descubre consejos prácticos y seguros para cuidarse durante las olas de calor y verano, para prevenir complicaciones y mantener el bienestar físico y emocional.

Cómo Afecta El Calor A Los Pacientes Oncológicos
Las olas de calor pueden ser peligrosas para cualquier persona, pero en pacientes oncológicos el riesgo puede aumentar debido a los efectos del cáncer, los tratamientos y algunos medicamentos. La quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia o ciertos medicamentos pueden alterar la forma en que el cuerpo regula la temperatura, favorecer la deshidratación y aumentar el agotamiento físico.
Además, algunos pacientes presentan anemia, defensas bajas, problemas renales, pérdida de apetito o sensibilidad extrema al sol, factores que pueden empeorar durante el verano.
Por eso, tomar medidas preventivas no es exageración: es parte del cuidado integral de la salud.
¿Por Qué El Calor Puede Ser Más Riesgoso Durante El Cáncer?
El cuerpo normalmente regula la temperatura mediante el sudor y la circulación sanguínea. Sin embargo, en personas con cáncer esto puede verse afectado por:
- Deshidratación causada por vómitos, diarrea o poco consumo de líquidos.
- Fatiga extrema relacionada con tratamientos.
- Medicamentos que alteran la sudoración o la presión arterial.
- Defensas bajas que aumentan el riesgo de infecciones.
- Radioterapia que vuelve la piel más sensible.
- Cambios hormonales provocados por algunos tratamientos.
- Dificultad para tolerar temperaturas elevadas.
En algunos casos, el calor excesivo puede provocar mareos, golpes de calor, descompensaciones o incluso requerir hospitalización.
Señales De Alerta Que No Deben Ignorarse
Señales De Agotamiento Por Calor, El agotamiento por calor puede aparecer cuando el cuerpo pierde demasiados líquidos y no logra regular adecuadamente la temperatura. Algunos síntomas incluyen:
- Calambres musculares.
- Piel pálida y húmeda.
- Disminución de la producción de orina.
- Sudoración intensa.
- Mareos o debilidad.
- Fatiga extrema.
- Dolor de cabeza.
En personas en tratamento oncológico estos síntomas no deben ignorarse, especialmente si están en tratamiento activo.
Signos De Un Golpe De Calor
El golpe de calor es una emergencia médica y requiere atención inmediata. Puede incluir uno o varios síntomas anteriores, además de:
- Piel roja y caliente.
- Temperatura corporal de 39,4 °C o superior.
- Confusión o desorientación.
- Vómitos.
- Colapso o desmayo.
- Pulso rápido y fuerte.
El golpe de calor puede ser especialmente peligroso en personas con cáncer, adultos mayores y pacientes con defensas bajas. Ante cualquiera de estos síntomas, se debe buscar atención médica urgente.
Consejos Para Pacientes Oncológicos Durante Las Olas De Calor
1. Mantener Una Buena Hidratación
Uno de los riesgos más frecuentes es la deshidratación. Aunque no se tenga sed, es importante tomar líquidos regularmente.
Algunas recomendaciones:
- Tomar agua varias veces al día.
- Consumir frutas ricas en agua como sandía, melón o naranja.
- Evitar exceso de café, alcohol o bebidas muy azucaradas.
- Consultar al médico si existen restricciones de líquidos por problemas renales o cardíacos.
Si hay vómitos o diarrea, la hidratación debe vigilarse aún más.
2. Evitar La Exposición Al Sol En Horas Críticas
Entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde suele registrarse la mayor intensidad de calor y radiación ultravioleta.
“Durante la quimioterapia el sol me afectaba muchísimo más que antes. Incluso salir unos minutos podía marearme.” — Pedro (Linfoma)
Se recomienda:
- Permanecer en lugares frescos o ventilados.
- Usar sombreros o sombrillas.
- Buscar sombra cuando se salga.
- Evitar caminatas largas bajo el sol.
Muchos tratamientos vuelven la piel extremadamente sensible y aumentan el riesgo de quemaduras solares.
3. Usar Ropa Fresca y Cómoda
“Pensé que solo era cansancio normal, pero el calor me dejó completamente agotada. Aprendí que hidratarme, usar ropa fresca y cómoda — Amparo (cáncer de mama).
La ropa puede ayudar a mantener la temperatura corporal más estable y reducir el impacto del calor sobre el organismo. En personas en tratamiento oncológico esto es especialmente importante, ya que algunos medicamentos y terapias pueden alterar la regulación de la temperatura, aumentar la sudoración o volver la piel más sensible e irritable.
Lo más recomendable es utilizar prendas ligeras, holgadas y transpirables que permitan la circulación del aire y ayuden a evaporar el sudor con mayor facilidad. Las telas de algodón o lino suelen ser más cómodas durante altas temperaturas, mientras que las telas sintéticas o muy ajustadas pueden aumentar la sensación de calor y humedad.
También se aconseja preferir colores claros, porque absorben menos calor que los colores oscuros. Si se necesita salir al exterior, las mangas largas livianas, sombreros de ala ancha y gafas con protección UV pueden ayudar a proteger la piel del sol.
En pacientes que reciben radioterapia o presentan sensibilidad cutánea, la ropa suave y sin costuras ásperas puede disminuir la irritación y evitar molestias adicionales en zonas sensibles del cuerpo.
Lo ideal es:
- Prendas ligeras y holgadas.
- Telas frescas como algodón.
- Colores claros.
- Evitar ropa ajustada o sintética.
4. Proteger La Piel
La piel puede volverse más frágil durante el tratamiento oncológico debido a los efectos de la quimioterapia, radioterapia, terapias dirigidas o inmunoterapia. Muchas personas experimentan resequedad extrema, descamación, irritación, picazón, enrojecimiento y mayor sensibilidad al sol, incluso después de exposiciones cortas.
Además, algunos tratamientos disminuyen la capacidad natural de la piel para protegerse y regenerarse, por lo que pequeñas lesiones, quemaduras o irritaciones pueden tardar más tiempo en sanar. En ciertos pacientes también pueden aparecer cambios en las uñas, manchas, ampollas o sensación de ardor.
Durante las olas de calor y el verano, estas molestias pueden intensificarse debido al sudor, la exposición solar y las altas temperaturas. Por eso es importante mantener la piel hidratada con productos suaves recomendados por el equipo médico, evitar baños muy calientes y utilizar protector solar diariamente, incluso en días nublados.
Por eso es importante:
- Usar protector solar.
- Aplicar cremas hidratantes recomendadas por el equipo médico.
- Evitar productos irritantes.
- Vigilar ampollas, enrojecimiento o lesiones.
5. Ajustar Las Actividades Del Día
“A veces uno subestima las olas de calor, pero con defensas bajas cualquier descompensación puede ser peligrosa.” — Rosmira (familiar de paciente con leucemia).
El calor puede aumentar el agotamiento físico.
Algunas recomendaciones útiles:
- Realizar actividades temprano en la mañana o al final de la tarde.
- Descansar con frecuencia.
- Evitar esfuerzos físicos intensos.
- Escuchar las señales del cuerpo.
La fatiga oncológica no es “simple cansancio”; puede empeorar significativamente con altas temperaturas.
6. Tener Cuidado Con Los Alimentos
El calor favorece que algunos alimentos se dañen más rápido.
Es importante:
- Mantener refrigerados los alimentos.
- Evitar comidas que hayan permanecido mucho tiempo al aire libre.
- Lavar bien frutas y verduras.
- Tener precaución con pescados, carnes y lácteos.
En pacientes con defensas bajas, una infección gastrointestinal puede ser especialmente peligrosa.
7. Revisar Los Medicamentos
Algunos medicamentos pueden aumentar la sensibilidad al calor o al sol.
Nunca deben suspenderse tratamientos por cuenta propia, pero sí es recomendable preguntar al médico:
- Si existe mayor riesgo con altas temperaturas.
- Cómo almacenar correctamente medicamentos sensibles al calor.
- Qué síntomas requieren vigilancia especial.
El Impacto Emocional También Existe
El verano y las olas de calor también pueden afectar el estado emocional. El agotamiento físico, el aislamiento en casa o la dificultad para dormir pueden aumentar ansiedad, irritabilidad o tristeza.
Hablar de estas emociones, pedir ayuda y mantener contacto con familiares o redes de apoyo también forma parte del cuidado.
¿Qué Dice La Evidencia?
Diversos organismos internacionales han advertido que las olas de calor representan un riesgo creciente para personas vulnerables, incluyendo pacientes con cáncer, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que el calor extremo puede agravar enfermedades existentes y aumentar complicaciones médicas. Además, estudios han mostrado que los pacientes oncológicos pueden presentar mayor susceptibilidad a la deshidratación y al estrés térmico durante tratamientos activos.
Con el aumento de temperaturas extremas en muchos países, aprender a cuidarse durante el verano se vuelve cada vez más importante.
Cuidarse También Es Parte Del Tratamiento
Muchas veces se habla del cáncer únicamente desde medicamentos, cirugías o exámenes. Pero aspectos cotidianos como la hidratación, el descanso, la alimentación y la protección frente al calor también influyen en la calidad de vida.
Pequeñas medidas pueden ayudar a prevenir complicaciones y hacer más llevadero el proceso.
Ningún síntoma debe minimizarse durante una ola de calor, especialmente en pacientes en tratamiento oncológico o con defensas comprometidas.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS) – Riesgos del calor extremo.
- National Cancer Institute (NCI).
- American Cancer Society.
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
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