Vacunas en personas con cáncer: cuáles se recomiendan, cuándo aplicarlas y por qué pueden salvar vidas

Descubre qué vacunas se recomiendan durante el cáncer, cuáles deben evitarse y por qué la vacunación es fundamental para prevenir infecciones graves.

Photo by FRANK MERIu00d1O on Pexels.com

Muchas personas se preguntan si alguien con cáncer puede vacunarse. Otras creen que las vacunas dejan de ser útiles una vez inicia la quimioterapia. Incluso existe el temor de que puedan interferir con el tratamiento.

La realidad es muy distinta.

Hoy sabemos que la vacunación constituye una de las estrategias más eficaces para reducir el riesgo de infecciones graves, hospitalizaciones e incluso muerte en pacientes con cáncer. Sin embargo, también sabemos que no todas las vacunas son adecuadas para todos los pacientes ni en cualquier momento del tratamiento. Precisamente ahí radica la importancia de individualizar cada caso.

Este contenido es informativo y no reemplaza la valoración médica. Las recomendaciones pueden variar según el tipo de cáncer, el tratamiento y la situación clínica de cada paciente

¿Por qué una persona con cáncer tiene mayor riesgo de infecciones?

Nuestro sistema inmunológico funciona como un ejército altamente organizado. Está formado por millones de células capaces de reconocer virus, bacterias, hongos y otros microorganismos que diariamente intentan invadir el organismo.

Pero el cáncer puede alterar ese equilibrio de dos maneras. En algunos tipos de cáncer, especialmente aquellos que afectan directamente la sangre y la médula ósea, como las leucemias, los linfomas y el mieloma múltiple, la enfermedad compromete la producción y el funcionamiento normal de las células de defensa.

En otros casos, es el propio tratamiento el que disminuye temporalmente la capacidad del organismo para defenderse. La quimioterapia destruye células que se multiplican rápidamente, y entre ellas se encuentran muchas células sanguíneas producidas en la médula ósea. Esto puede provocar una disminución de los glóbulos blancos, especialmente de los neutrófilos, conocidos como la primera línea de defensa frente a numerosas infecciones.

La inmunoterapia, las terapias dirigidas, algunos tratamientos biológicos, los corticoides administrados durante largos periodos y los trasplantes de células madre hematopoyéticas también pueden modificar la respuesta inmunitaria.

Una infección que para una persona sana podría ser leve y desaparecer en pocos días, en alguien con cáncer puede convertirse rápidamente en un problema grave. Esto puede requerir hospitalización y, en algunos casos, obligar a posponer o suspender temporalmente el tratamiento oncológico hasta que la infección esté controlada.

¿Cómo actúan las vacunas?

Las vacunas no son medicamentos para tratar una infección. Son una forma de entrenar al sistema inmunológico antes de que aparezca la enfermedad.

Cuando una persona recibe una vacuna, el organismo aprende a reconocer un microorganismo específico y desarrolla defensas capaces de responder con mayor rapidez si llega a exponerse a él en el futuro.

Sin embargo, para que ese entrenamiento sea realmente efectivo, el sistema inmunológico necesita conservar cierta capacidad de respuesta. Por esa razón, el momento en que se administra una vacuna puede ser tan importante como la vacuna misma.

¿Cuáles vacunas suelen recomendarse?

Aunque cada paciente requiere una valoración individual, existen vacunas que con frecuencia forman parte de las recomendaciones internacionales para personas con cáncer.

Vacuna contra la influenza

La influenza no es un simple resfriado. En pacientes inmunosuprimidos puede provocar neumonía, insuficiencia respiratoria, ingreso a cuidados intensivos e incluso la muerte.

Por ello, se recomienda la vacunación anual, preferiblemente antes del inicio de la temporada de circulación del virus.

Vacuna contra COVID-19

Aunque la pandemia cambió el panorama mundial, el SARS-CoV-2 continúa circulando.

Las personas con cáncer presentan un mayor riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad, especialmente quienes reciben tratamientos que disminuyen las defensas.

Las dosis de refuerzo siguen siendo una herramienta importante para mantener la protección.

Vacuna contra el neumococo

El neumococo es una bacteria responsable de neumonías, meningitis e infecciones de la sangre.

Estas complicaciones pueden ser particularmente graves en pacientes con cáncer, razón por la cual muchas guías clínicas recomiendan completar el esquema de vacunación cuando está indicado.

Otras vacunas

Dependiendo de la edad, antecedentes personales, enfermedades asociadas y tipo de tratamiento, el equipo médico puede recomendar vacunas contra hepatitis B, tétanos, difteria, tosferina o herpes zóster.

¿Por qué algunas vacunas están contraindicadas?

No todas las vacunas funcionan de la misma manera.

Las llamadas vacunas inactivadas contienen microorganismos muertos o fragmentos de ellos, por lo que no pueden producir la enfermedad y son las que habitualmente se utilizan durante el tratamiento oncológico cuando están indicadas.

En cambio, las vacunas con virus vivos atenuados contienen microorganismos debilitados que, en personas con un sistema inmunológico sano, son seguros. Sin embargo, cuando las defensas están gravemente comprometidas, existe el riesgo de que esos virus puedan multiplicarse y provocar enfermedad.

Por esta razón, vacunas como algunas formulaciones contra la varicela, el sarampión, la rubéola, las paperas o la fiebre amarilla suelen evitarse durante los periodos de inmunosupresión intensa.

La decisión siempre debe ser tomada por el oncólogo junto con el especialista en enfermedades infecciosas cuando sea necesario.

El momento adecuado puede cambiar la eficacia de una vacuna

Uno de los aspectos más importantes es el tiempo. Siempre que sea posible, las vacunas deben administrarse antes de iniciar la quimioterapia u otros tratamientos inmunosupresores, ya que así el organismo puede desarrollar una respuesta inmunitaria más sólida.

Cuando esto no es posible, el equipo médico puede decidir aplicarlas entre ciclos de tratamiento o esperar hasta que las defensas se recuperen parcialmente.

Después de un trasplante de médula ósea o de células madre hematopoyéticas, muchas personas necesitan reiniciar prácticamente todo su calendario de vacunación, porque la inmunidad adquirida previamente puede perderse.

Vacunar al paciente no es suficiente

Existe un concepto muy importante llamado protección de grupo o estrategia de «capullo» (cocooning).

Consiste en vacunar a quienes conviven con el paciente: familiares, cuidadores y personas con contacto cercano.

Cuando quienes rodean al paciente están protegidos, disminuyen significativamente las posibilidades de introducir virus o bacterias en el hogar. En muchas ocasiones, esta medida resulta tan importante como la vacunación del propio paciente.

Rompiendo algunos mitos

«Si tengo cáncer no puedo vacunarme.»
Falso. Muchas vacunas son recomendadas precisamente porque el riesgo de infección es mayor.

«La vacuna puede hacer que el cáncer empeore.»
No existe evidencia científica que demuestre que las vacunas recomendadas favorezcan el crecimiento del cáncer o disminuyan la eficacia de los tratamientos oncológicos.

«Si ya estoy en quimioterapia, las vacunas ya no sirven.»
No necesariamente. Aunque algunas pueden generar una respuesta menor, continúan ofreciendo protección y el equipo médico decidirá el mejor momento para administrarlas.

Una decisión que protege mucho más que el presente

En oncología, prevenir también forma parte del tratamiento. Cada infección evitada representa una oportunidad para continuar la quimioterapia sin interrupciones, reducir hospitalizaciones, disminuir complicaciones y preservar la calidad de vida.

Por eso, hablar de vacunas no es hablar únicamente de prevención. Es hablar de continuidad del tratamiento, de seguridad y de ofrecer al organismo una herramienta adicional para enfrentar uno de los momentos más difíciles de la vida.

Si tú o un ser querido vive con cáncer, pregunta durante la próxima consulta cuál es el esquema de vacunación más apropiado. En ocasiones, una decisión tan sencilla como actualizar una vacuna puede convertirse en un paso importante para proteger la salud.

Gracias por leer Casada con el Cangrejo

Gracias por leer Casada con el Cangrejo. Si este artículo fue útil para ti, te invitamos a suscribirte al blog y a formar parte de una comunidad donde compartimos información basada en evidencia científica, explicada con un lenguaje claro, cercano y humano. Nuestro propósito es acompañar a pacientes, cuidadores y familias con contenido que informe, oriente y brinde esperanza.

Cada lectura, comentario y suscripción nos impulsa a seguir creando contenido que puede marcar la diferencia en la vida de muchas personas. Gracias por confiar en nosotros y por caminar a nuestro lado.

Sigamos conectados

🌐 Blog: casadaconelcangrejo.com
📸 Instagram y Threads: @Casada_ConElCangrejo
🐦 X: @casadaconelcang
🎙️ Podcast Casada con el Cangrejo: Spotify | Amazon Music | Audible
📧 Comparte tu historia, comentarios o sugerencias: casadaconelcangrejo@aol.com

Referencias

  1. National Comprehensive Cancer Network (NCCN). Clinical Practice Guidelines in Oncology: Prevention and Treatment of Cancer-Related Infections.
  2. American Society of Clinical Oncology (ASCO). Vaccination of Adults With Cancer: ASCO Guideline.
  3. European Society for Medical Oncology (ESMO). Vaccination in Adult Patients with Cancer: ESMO Clinical Practice Guideline.
  4. Infectious Diseases Society of America (IDSA). Clinical Practice Guideline for Vaccination of the Immunocompromised Host.
  5. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Vaccines and Immunizations for People with Altered Immunocompetence.
  6. Organización Mundial de la Salud (OMS). Immunization Agenda 2030.

Descubre más desde CASADA CON EL CANGREJO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Bienvenidos a Casada con el Cangrejo, un blog que acompaña e inspira con información clara, historias reales y recursos para enfrentar el cáncer con dignidad y humanidad. Aquí hablamos de derechos, resiliencia y esperanza. Porque cuando el camino se vuelve difícil, la compañía y el conocimiento pueden hacer la diferencia.

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.