
Hay preguntas que me hacen porque alguien está viviendo una situación que no entiende, tiene una inquietud sobre su tratamiento o necesita saber si lo que siente le ocurre a otras personas.
Decidí reunir diez de esas preguntas y responderlas, con información confiable y recomendaciones prácticas. Las comparto aquí porque una duda que hoy tiene una persona puede ser la misma que mañana se haga alguien más.
Ojalá estas respuestas ayuden a entender mejor lo que puede ocurrir durante el cáncer y su tratamiento, a reconocer cuándo es importante consultar al equipo médico y sobre todo, a no quedarse a solas con la incertidumbre.
Importante: esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. Los efectos secundarios dependen del diagnóstico, del tratamiento y de cada persona. Ante síntomas nuevos o preocupantes, contacta al equipo que lleva tu caso y sigue sus indicaciones.
1. ¿Por qué me dan escalofríos intensos después de la quimioterapia?
¿Por qué me dan escalofríos después de la quimioterapia?
Los escalofríos son esa sensación de frío intenso que puede hacerte temblar, aunque estés bien abrigado. Después de la quimioterapia, pueden aparecer por una reacción a determinados medicamentos o durante la administración del tratamiento.
También pueden acompañar a la fiebre. Cuando el organismo detecta una infección u otro estímulo que activa sus defensas, el cerebro puede elevar temporalmente la temperatura que considera normal. Para alcanzar esa nueva temperatura, el cuerpo provoca contracciones musculares rápidas (los temblores) y hace que sientas frío, aunque tu temperatura esté aumentando. Por eso, puedes tener escalofríos antes de que el termómetro registre fiebre.
Durante la quimioterapia, esta relación es importante porque algunos medicamentos pueden reducir las defensas que ayudan a combatir las infecciones. Sin embargo, tener escalofríos no significa necesariamente que tengas una infección: hay que valorar el momento en que aparecen, los medicamentos que recibes y los demás síntomas.
¿Qué puedes hacer?
- Si los escalofríos comienzan durante la sesión de quimioterapia, avisa al personal de salud.
- Si aparecen en casa, contacta con tu equipo de oncología para que te indique cómo proceder, incluso si todavía no tienes fiebre.
- Si tu temperatura llega a 38 °C o más, busca atención médica urgente, la fiebre puede ser una de las primeras señales de infección, incluso si todavía no hay otros síntomas y sigue las instrucciones de tu servicio de oncología.
- Anota cuándo comenzaron los escalofríos, cuánto duraron y si aparecieron otros síntomas. Esta información puede ayudar a identificar la causa.
Lo importante: los escalofríos son un síntoma, no un diagnóstico. No tienes que asumir que algo grave está ocurriendo, pero tampoco conviene atribuirlos automáticamente al tratamiento. Consultar permite determinar qué sucede y qué necesitas hacer.
2. ¿Cómo sé si una erupción durante la inmunoterapia es peligrosa?
La inmunoterapia ayuda al sistema inmunitario a reconocer y combatir las células cancerosas. Sin embargo, al activar las defensas, también puede provocar inflamación en tejidos sanos, incluida la piel. Por eso, algunas personas presentan picazón, enrojecimiento, sequedad o pequeñas manchas durante el tratamiento.
Estas alteraciones no siempre indican una complicación grave, pero es importante observar cómo evolucionan. Una erupción que se extiende, aumenta rápidamente, produce dolor o aparece acompañada de fiebre requiere una valoración médica.
Las ampollas, el desprendimiento de la piel, las llagas en la boca o las lesiones en los ojos requieren atención médica urgente, pues pueden indicar una reacción grave. Si tienes dificultad para respirar o hinchazón de la lengua o la garganta, busca atención de emergencia.
¿Qué puedes hacer?
- Informa a oncología si aparece una erupción nueva.
- Observa su evolución y toma fotografías para mostrar los cambios.
- No te automediques ni apliques cremas medicadas sin consultar.
- No suspendas la inmunoterapia por tu cuenta; el equipo médico decidirá cómo proceder.
3. ¿Qué puedo comer si me operaron del colon y tengo muchos gases?
Después de una cirugía de colon, es posible que el intestino tarde un tiempo en recuperar su funcionamiento habitual. Esto puede provocar gases, distensión abdominal y cambios en la frecuencia o consistencia de las deposiciones. También influyen el tipo de cirugía, los medicamentos y si la persona tiene una ostomía. Algunos alimentos, como las legumbres, el brócoli, la cebolla y las bebidas gaseosas, pueden aumentar los gases, aunque la tolerancia varía de una persona a otra.
¿Qué hacer? Come despacio, prueba porciones pequeñas y observa qué alimentos empeoran las molestias, sin eliminar grupos completos de alimentos innecesariamente. Consulta con tu equipo quirúrgico o nutricionista para adaptar la alimentación a tu recuperación. Si presentas dolor abdominal intenso o creciente, vómitos, hinchazón marcada o dejas de expulsar gases y heces, busca atención médica urgente, ya que podría existir una complicación que necesita valoración.
4. ¿Por qué me siento emocionalmente peor varios días después de la quimioterapia?
El malestar emocional puede aumentar varios días después de la quimioterapia por el cansancio acumulado, los cambios en el sueño, las molestias físicas y los medicamentos que acompañan el tratamiento. También puede influir el impacto emocional de vivir con cáncer: durante los días de consulta y tratamiento hay muchas cosas que atender, y cuando baja el ritmo, pueden hacerse más presentes el miedo, la incertidumbre o la tristeza. Cada persona lo vive de manera diferente.
¿Qué puedes hacer? Desde la psicooncología se recomienda reconocer las emociones sin juzgarlas ni exigirte estar bien todo el tiempo. Identificar qué sientes, hablar con alguien de confianza y pedir apoyo psicológico si el malestar persiste o interfiere con tu vida cotidiana puede ayudarte a gestionarlo. Si estos cambios aparecen de forma repetida, coméntalos también con tu equipo médico para valorar posibles causas físicas o relacionadas con los medicamentos
5. ¿Cuánto tarda en recuperarse la piel después de la radioterapia?
La piel tratada puede enrojecerse, resecarse, oscurecerse, picar o descamarse. La recuperación suele continuar durante las semanas posteriores al tratamiento, pero el tiempo depende de la zona tratada, la dosis y la reacción de cada persona. En ocasiones, la irritación puede ser más intensa después de terminar las sesiones.
¿Qué hacer? Lava la zona con suavidad y utiliza solo los productos recomendados por tu equipo de radioterapia. Evita frotar, aplicar calor o frío directamente y usar productos nuevos sin consultarlo. Informa pronto si aparecen ampollas, heridas abiertas, secreción, dolor creciente o signos de infección.
También te puede interesar: Efectos secundarios de la radioterapia: cómo manejarlos
6. ¿Por qué de repente rechazo alimentos que antes me encantaban?
Algunos tratamientos contra el cáncer pueden alterar la percepción del gusto y del olfato, un cambio conocido como disgeusia cuando afecta al sabor. Los alimentos pueden percibirse más amargos, metálicos o insípidos, mientras que ciertos olores pueden provocar rechazo o náuseas. Esto ocurre porque algunos medicamentos afectan las células relacionadas con la percepción de los sabores y los olores, además de poder modificar la producción de saliva y la sensibilidad de la boca. La intensidad y duración de estos cambios dependen del tratamiento y de cada persona.
¿Qué hacer? Intenta comer porciones pequeñas, prueba alimentos fríos o a temperatura ambiente si los olores te molestan y busca alternativas que toleres mejor. Mantén la hidratación según las indicaciones médicas. Si estás perdiendo peso, comes muy poco o no consigues beber suficientes líquidos, consulta al equipo tratante o al servicio de nutrición.
7. ¿El hormigueo o el adormecimiento de manos y pies puede ser por la quimioterapia?
Algunos medicamentos de quimioterapia pueden dañar los nervios periféricos, que transmiten información entre el cerebro, la médula espinal y el resto del cuerpo. Esta alteración se conoce como neuropatía periférica inducida por quimioterapia y puede causar hormigueo, pérdida de sensibilidad, ardor, dolor o debilidad, especialmente en manos y pies. En algunos casos, también afecta la coordinación y el equilibrio. Los síntomas pueden aparecer durante el tratamiento y persistir después de finalizarlo; su intensidad y evolución dependen del medicamento, la dosis y la respuesta individual.
¿Qué hacer? Avisa al equipo de oncología desde que notes los primeros síntomas; no esperes a que sean intensos. Protege manos y pies de quemaduras y lesiones, usa calzado estable y ten cuidado al caminar si hay pérdida de sensibilidad. No cambies ni suspendas la medicación sin indicación médica.
También te puede interesar: Neuropatía periférica en personas con cáncer: síntomas, causas y cuándo consultar
8. ¿Por qué tengo sudores nocturnos después del tratamiento?
Los sudores nocturnos pueden estar relacionados con cambios hormonales, efectos secundarios de determinados medicamentos o alteraciones en los mecanismos que regulan la temperatura corporal. En personas con cáncer, su aparición no siempre está vinculada directamente a la enfermedad ni al tratamiento, por lo que es importante valorar el contexto clínico y la presencia de otros síntomas.
¿Qué hacer? Si los sudores son nuevos, se repiten o empapan la ropa y las sábanas, coméntalo con tu equipo médico, registra cuándo ocurren y si aparecen junto con fiebre, escalofríos, pérdida de peso u otros síntomas. Mantén la habitación fresca y usa ropa ligera si te resulta cómodo.
9. ¿Es normal tener problemas de concentración o no encontrar las palabras después de la quimioterapia?
Algunas personas describen dificultades de memoria, atención, organización o rapidez mental durante y después del tratamiento, se conoce como niebla mental o qumiocerebro. También pueden influir el sueño, el dolor, el estrés, la fatiga y otros medicamentos.
¿Qué hacer? Usa recordatorios, listas y calendarios, divide las tareas en pasos y procura descansar. Coméntalo con el equipo tratante, especialmente si afecta tus actividades diarias. Si la confusión aparece de forma repentina, es intensa o se acompaña de debilidad, dificultad para hablar u otros síntomas neurológicos nuevos, busca atención urgente.
10. ¿Por qué se me oscurecen, quiebran o duelen las uñas durante el tratamiento?
Algunos tratamientos contra el cáncer pueden cambiar el color y la resistencia de las uñas o causar molestias alrededor de ellas. La intensidad depende del medicamento y no todas las personas presentan estos efectos.
¿Qué hacer? Mantén las uñas limpias y cortas, evita arrancar las cutículas y usa guantes para tareas que puedan irritar las manos. Pregunta al equipo médico qué productos son adecuados para ti. Si aparece enrojecimiento creciente, calor, hinchazón, pus o dolor importante alrededor de una uña, consulta cuanto antes.
También te puede interesar: Cuidado de las uñas durante la quimioterapia: cómo protegerlas
Fuentes para ampliar la información
- Casada Con El Cangrejo www.casadaconelcangrejo.com
- Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos: https://www.cancer.gov/espanol
- American Cancer Society, información sobre tratamientos y efectos secundarios: https://www.cancer.org/es.html
- MedlinePlus en español: https://medlineplus.gov/spanish/
Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario.
Descubre más desde CASADA CON EL CANGREJO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
